EL SCOUTING
A.D. ALCORCÓN-HÉRCULES CF
¿Cómo empezó a ganar el partido la A.D. Alcorcón?
Pablo Álvarez le planteó un partido al Hércules muy aguerrido, yendo a buscar al equipo blanquiazul a campo contrario, jugando y robando en campo herculano, con duelos constantes, presión al poseedor del balón y haciéndole un 2 contra en 1 en muchas ocasiones, para una vez recuperado el esférico, distribuirlo a una de las dos bandas y así crear peligro, en uno o dos toques máximo, para pillar al entramado defensivo descolocado, con centros que remataban uno de los dos delanteros o alguno de los medios en segunda línea con llegada, así llegó el primer gol, desde banda izquierda y el segundo gol desde banda derecha.


De hecho a la linea de 2 mediocentros, que estaba formado por Rai Merchan (el posicional) y Yael Ballesteros (el creador), se unía en labores defensivas y se incrustaba como tercer medio, Luis Vacas, normalmente mediocentro en linea de 2, que en el partido ocupaba la demarcación de falso extremo-interior izquierda, dando todo el carril a un Samu Rodríguez, que apuraba a linea de fondo para sacar constantemente centros que hacian sufrir a los centrales, ya que Bolo (fuera de posición) era superado durante todo el encuentro, por el lateral izquierdo con sus subidas que acababan en centros peligrosos. Al completar ese trivote hacia que siempre estuvieran en inferioridad tanto Vico como Mehdi, ya que Calavera quedaba por detrás para ayudar a un posible ataque formado por los Carmona, Aparicio y Raúl Blanco que hacía de extremo por el otro carril, con desborde y velocidad. En defensa ocurría lo mismo, Toril, frente a Rojas e Iván Pérez y un David Navarro, que no se permitió excesivas alegrías ofensivas, hasta el 2-0 y porqué además tenía por delante a Blanco que era un puñal, una y otra vez, con lo que era imposible que saliera vencedor en algún duelo.

Cierto es que durante los primeros 15/20 minutos, el Hércules combino con pases cortos y alguna transición ofensiva con conducciones, llevando «algo» de peligro al área alfarera, pero fue un oasis en medio del desierto.
Pasado ese primer tramo de partido, en que el dominio del juego fue alterno. El Alcorcón, comenzó a recuperar balones por la presión desmedida de los medios y uno de los dos delanteros, formando una primera línea de presión de hasta cinco jugadores, por detras del otro delantero, siendo imposible jugar en corto, teniendo que lanzar balones largos que Toril nunca conseguía controlarlos y descargar hacia la zona de medios. Con lo que sino robaban balones en ese bloque medio-alto que planteaban, recuperaban el balón en zona defensiva iniciando jugada, desarbolando al equipo blanquiazul con la rapidez del juego, a uno o dos toques máximo, olvidándose de conducir el balón, más que en el último tramo para ocasionar jugadas de peligro o combinar con los delanteros y así finalizar jugadas.


Todo esto, hizo que el Hércules, cuya preparación fisica ya esta en entredicho a lo largo de toda la liga, comenzara a perder fuelle a la hora de defender y a llegar tarde a balones clave y a perder posiciones defensivas de área, por el ímpetu con el que disputaban los duelos el equipo madrileño, permitiendo ocasiones peligrosas de manera contante y los goles. A esto, sumemos la falta de atención en las jugadas ABP, con un gol, por un marcaje de un jugador 10/12 cm más bajo que el rematador y otras que causaban peligro con remates a escasos centímetros de la porteria.
Lo que se vió, fue un equipo, que tenía muy trabajado el partido, conocía los puntos débiles del rival, como atacarlos y como minimizar los puntos fuertes del equipo alicantino. Que jamás llegó a entrar en el partido.
El resultado fue como consecuencia de un trabajo previo de Scout y de ahí la importancia a anticiparte a los movimientos del rival.
Colaborador en AlicanteDeportiva.com. Síguelo en X (Twitter): @enfermodefs
