Colorin colorado…
Tras una nueva debacle fuera de casa y sin ni siquiera haber competido durante los noventa minutos, no podemos vender el play off como objetivo. La persona más sensata nos preguntaría con razón, si estamos cuerdos.
Ahora toca apretar los dientes y sacar el orgullo, la garra, el carácter, la fuerza y el amor propio que no aparecieron en la última jornada, contra un equipo que te superó en todo, desde el pitido inicial. La prioridad debe ser sumar el máximo de puntos posible y alejar, cuanto antes, el fantasma del descenso. Pero desde este humilde plumilla no se va a escribir ni una línea más sobre un hipotético play-off de ascenso: Han demostrado no querer disputarlo.
Es imposible jugar peor, poner menos ganas y mostrar más desidia. Por momentos, uno se preguntaba si los 16 que defendían la elástica blanquiazul, pertenecían realmente a la primera plantilla o por el contrario eran once personas random que habían sido escogidas, bajo algún extraño criterio.
Los damnificados, como siempre, son los mismos: La afición. Fiel, sufridora, acompañando al equipo por todos los campos de España, para llevarse desengaño tras desengaño, cada quince días lejos del Rico Pérez. Una sola victoria fuera de casa en toda la liga -en Marbella- y algún empate aislado es un bagaje indigno.
Deben echar el resto si de verdad quieren estar a la altura de su gente, aunque sinceramente cuesta creerlo. Para empezar, no estaría de más que hicieran una colecta y devolvieran a los aficionados los treinta euros que pagaron por presenciar semejante infame espectáculo.
Es momento de entrenar, de asumir responsabilidades y de que el mister lea la cartillas a todos. Y si de mi dependiera, no habría habido ni un solo cambio: Querer terminarán el partido los mismos que lo empezaron.
¿Play-off?
No comment.
Colaborador en AlicanteDeportiva.com. Síguelo en X (Twitter): @enfermodefs
