ChatGPT-Image-5-feb-2026-01_14_27.png

Beto Compañ llegó a mitad de temporada, pero su impacto ha sido inmediato y profundo. No ha venido a administrar lo que había; Ha venido a intervenir, a decidir y a transformar  y lo ha hecho con una autoridad que contrasta claramente con la etapa anterior. Donde antes había dudas, ahora hay dirección; donde había inercias, ahora hay intención.

La plantilla ya partía como una de las más completas del Grupo 2, pero Beto no se ha conformado. Ha querido más. Cuatro retoques quirúrgicos que no solo amplían la profundidad de armario, sino que elevan el techo competitivo del equipo. Dos refuerzos para gobernar la sala de máquinas, un perfil para dinamizar las bandas y, sobre todo, ese nombre que ha despertado ilusión por lo que fue y por lo que puede volver a ser: el encargado de poner el punto final a las jugadas, la guinda que convierte un buen proyecto en un aspirante real.

Hace semanas reclamaba un líder. Alguien con jerarquía, con voz propia y con la capacidad de imponer respeto dentro y fuera del vestuario. Ese líder ha aparecido. Y no es otro que el capitán de la nave herculana: D. Alberto Compañ Vengut, «Beto» Compañ. Sus ruedas de prensa no son simples comparecencias; son declaraciones de principios. Habla con claridad, sin esconderse, entendiendo perfectamente el peso del escudo que representa. Tiene un discurso reconocible, coherente y, lo más importante, creíble. Ha convencido a los jugadores. Ha convencido al propietario. Y empieza a convencer a una afición que llevaba tiempo esperando a alguien que asumiera el mando sin complejos.

Beto transmite algo que no se puede fingir: convicción. Optimismo para los seguidores, respeto para los rivales y una sensación creciente de seguridad dentro del equipo. Los números respaldan esa percepción: solo una derrota desde su llegada. Una derrota que, lejos de debilitar el proyecto, ha servido para medir su verdadera dimensión.

La Betoneta ya está en marcha. Y cada día se suben más creyentes. Porque, por primera vez en mucho tiempo, no se trata solo de resultados: se trata de rumbo.

Próxima parada: Can Dragó, territorio inédito. Otra oportunidad para demostrar que esto no es una racha… es un cambio de era.