Entre dos tierras
Entre dos tierras estás y no dejas aire que respirar…
No, aunque lo parezca, no tiene nada que ver con la canción de Héroes del Silencio. Me refiero, más bien, a la situación clasificatoria por la que transita actualmente el Hércules CF, deambulando entre el cielo y el infierno, entre los altares y el purgatorio.
Estamos tan cerca de ser considerados héroes como de ser señalados como villanos. Y es que, como ya dije hace un par de semanas, esta categoría es tan sumamente perra que un tropiezo te lanza al fuego eterno y te denosta como deportista, del mismo modo que dos triunfos consecutivos te convierten en protagonista de las páginas deportivas.
Vivir tan cerca del objetivo y, al mismo tiempo, al borde de una crisis sin parangón como sería el descenso a una categoría tan infame como la 2ª RFEF, obliga a la institución —empezando por su máximo accionista— a echar el resto. Llegan caras nuevas, las que solicita el míster, con la mirada puesta en lograr el ascenso. En este caso, sí: de división.
La delgada línea roja marcará el éxito o el fracaso. Queda por delante una auténtica lucha de titanes que deberá ser valorada semana a semana, decidiéndose por detalles nimios, por errores mínimos o por aciertos casi invisibles.
El socio, el aficionado y la ciudad lo merecen.
La pregunta es inevitable:
¿Están haciendo los jugadores lo necesario para alcanzar ese éxito?
La respuesta provoca vértigo. Y la reflexión que la acompaña, aún más.
Porque, a mi entender, esta próxima semana comenzamos a disputar la primera de las finales. Y quedarán otras dieciséis.
Diecisiete partidos para decidir si este Hércules toca el cielo… o se quema en el infierno.
Muchas son las dudas.
Pero ya no queda margen para las excusas.
Colaborador en AlicanteDeportiva.com. Síguelo en X (Twitter): @enfermodefs
