img_1992

Para cualquiera de nosotros cuando nos referimos a esta expresión tan castiza, se refiere a un detalle final que mejora algo que ya era bueno o agradable, coronándolo y haciéndolo perfecto o excepcional. El ejemplo del que toma su frase es la cereza o decoración que se coloca al final de un postre, añadiendo un elemento que la hace aún mejor o más bella.

 Pero dejemos las acepciones culinarias y centrémonos en lo que de verdad nos mueve y como aún quedan un poco más de 48 horas para el inicio de la competición y comenzar con los sufrimientos, que no es otro asunto que el análisis del mercado de fichajes efectuado por el Hércules C.F.

Debemos decir que se ha confeccionado un gran mercado, doblando las posiciones de todas y cada una de las demarcaciones, pero un momento… ¿De todas?, ¿seguro?… A ver, déjame que piense, NO de todas No. Ha faltado la posición que no tiene especialista desde hace unas cuantas temporadas, el mediocentro defensivo, ese que hace la labor oscura de robar los balones y rascar cuando hace falta, marcando la raya por la que los rivales no pueden atravesar.

Ese puesto que estaba destinado para la joven perla, con nombre igual que el emperador de un imperio que dominó el mundo y que no supo aprovechar las oportunidades, teniendo que salir a otros horizontes para conquistar el mundo… no siendo posible…

Alicante otrora tierra de Mediocentros destacados en el panorama español como Farinós, Abel Aguilar o más cercano en el tiempo Kevin Appin, lleva más de una década, intentando acertar con ese jugador que hace que el engranaje de la máquina sea perfecto. Esa pieza que hace mejores a las demás.

Sin miedo a equivocaciones, desde Appin (que para más Inri era sub 23 cuando llegó) no ha tenido un jugador de esas características y mira que se ha intentado, pero los esfuerzos han sido baldíos a pesar de gastar una fortuna en su consecución. Al final se acababa/acaba optando por colocar a jugadores polivalentes en dicho puesto, contemplando las carencias en su juego (Este año Carlos Mangada).

Pues bien, para que el mercado fuera excelso, ha faltado eso, la guinda del pastel, la que corone algo que es bueno en algo mejor, insuperable, que lo realce. El mediocentro. 

*Y ojo!! Qué dirá el lector, Nandinni, @enfermodefs, estás majareta, si hemos fichado a Vique Domingos. SI ya lo se, pero (ojalá me equivoque) es un jugador sin experiencia en la élite y que viene para fondo de armario. Dicho esto, deben ser jugadores que mejoren la plantilla, no rellenos. Por eso a mi entender no es la guinda del pastel.