Rico Pérez: ¿Reformar, reconstruir o abandonar un símbolo herido de Alicante?
JUAN CARLOS MUNERA - Jueves 7 de agosto de 2025
El pasado sábado, durante el Trofeo Ciudad de Alicante ante el Real Murcia, el José Rico Pérez volvió a ser protagonista, Pero no por lo que ocurría sobre el césped, sino por el bochornoso estado en el que se encuentra el estadio. Los aficionados del Hércules, tanto locales como visitantes, se vieron obligados a presenciar el encuentro en medio de suciedad y plagas de avispas, que confirma lo que ya es innegable: el Rico Pérez está en estado de abandono total.
El estado del Rico Pérez ya fue protagonista en el amistoso ante el Elche, y así lo reflejó Nandinni en su artículo titulado «Esta casa es una ruina”, allá por el 31 de julio en AlicanteDeportiva.com. El problema viene de lejos, pero desde su publicación, se ha producido una cascada de artículos y vídeos en redes denunciando la situación, algo que ha ido in crecendo llegando hasta incluso ser recogido por la televisión pública autonómica. Esto último es llamativo, teniendo en cuenta que una de las entidades implicadas y señalada por la mayoría, es su «hermano» el IVF (Instituto Valenciano de Finanzas), institución que también depende de la Generalitat Valenciana.
Recordemos que la Generalitat está presidida por Carlos Mazón, nieto de Alfonso Guixot, presidente del Hércules en la década de los cincuenta, y es un herculano declarado. Solo han pasado tres años desde su aquellas declaraciones: «Me da que Ximo Puig no es muy herculano, si yo fuera Presidente de la Generalitat, sentaría a la directiva del Hércules», motivadas, por la malísima situación deportiva del club. Por aquel entonces, Mazón era Presidente de la Diputación de Alicante.
Ahora, Mazón, es Presidente de la Generalitat desde hace dos años, durante los cuales su gobierno no ha «sentado» a la directiva del Hércules (que se sepa), para solucionar problemas como el del estadio que afecta a una directamente a una de las entidades de la Generalitat, que el preside. El chiste se cuenta solo.
La situación ha generado una reacción airada entre la afición blanquiazul. Colectivos como Furia Herculana han levantado la voz, denunciando que el estadio “está herido, humillado y olvidado”, y clamando por una solución urgente. Y es que el deterioro no solo afecta a la imagen de un club centenario, sino que supone un peligro real para la seguridad de los aficionados.
Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Por qué el estadio de la ciudad de Alicante se ha convertido en una ruina a la vista de todos? ¿Y qué soluciones hay sobre la mesa?
Una historia de deudas y abandono institucional
La raíz del problema se remonta a 2010, cuando el Instituto Valenciano de Finanzas (IVF), organismo dependiente de la Generalitat Valenciana, otorgó un préstamo de 18 millones de euros a Aligestión, sociedad controlada por Enrique Ortiz, propietario del Hércules C.F. Aquel préstamo, que pretendía salvar de la quiebra al club, nunca fue devuelto. Y lo que es peor: el Rico Pérez quedó como aval de aquella operación financiera.
Desde entonces, la propiedad del estadio ha estado en un limbo legal que ha servido como excusa para que ninguna administración invierta en su mantenimiento. Aunque en la práctica es el Hércules quien lo utiliza, el estadio pertenece oficialmente al IVF desde que fue adjudicado por el juzgado por apenas 3,75 millones de euros. La Generalitat lo recuperó como quien recoge los pedazos de una inversión fallida.
Este conflicto ha convertido al estadio en una víctima más de la lucha entre intereses públicos y privados. El IVF, convertido en casero del Rico Pérez, no invierte porque considera que no le corresponde asumir el coste del mantenimiento de una infraestructura que solo utiliza el Hércules. Por su parte, el club —incapaz de subir a Segunda División durante años y con ingresos limitados— no puede permitirse asumir esa carga económica. El resultado: el abandono total.
Un símbolo herido de muerte
Lo más preocupante no es ya el desencuentro entre administraciones, sino el abandono físico y simbólico del estadio. La imagen del Rico Pérez durante el partido ante el Murcia se hizo viral en redes sociales: plagas de avispas, zonas sin limpiar, escombros acumulados, baños en condiciones deplorables, y un deterioro estructural visible incluso para el más despistado.
No estamos hablando de un campo cualquiera. El Rico Pérez fue sede del Mundial de 1982, ha acogido partidos internacionales y es uno de los símbolos deportivos de Alicante. Es parte de la memoria colectiva de varias generaciones de alicantinos. Que haya llegado a este punto es una muestra palpable del desprecio institucional hacia la ciudad y hacia su historia.
El Hércules abierto a la posibilidad de…
En junio de este mismo año, Carlos Parodi, Presidente del Hércules CF y voz autorizada, declaró:
“Estamos abiertos a la posibilidad de una recompra del estadio y afrontar su reforma. Es de vital importancia”. Carlos Parodi
De estas palabras, se deduce cuales podrían ser los planes a los el Hércules C.F.. Estos chocan de frente, con el hecho de que los responsables del IVF todavía recuerdan lo de los 18 millones de euros de dinero público, un «sapo» que todavía no han digerido en la entidad valenciana.
¿Qué se puede hacer ahora?
La pregunta que todos se hacen es: ¿merece la pena invertir en la rehabilitación del Rico Pérez o ha llegado el momento de pensar en construir un nuevo estadio?
Antes veamos a grosso modo las características del entorno del Estadio José Rico Pérez, destacando solo 3 aspectos de la parcela que «encajonan» el estadio en su ubicación actual, y que se deben tener en cuenta. Y también, unas pinceladas de la historia vivida en este estadio.
La parcela urbana
El Estadio Jose Rico Perez nació limitado por cuestiones urbanísticas, que por otro lado, en parte también fueron las que lo hicieron posible (cesión del Hércules al Ayuntamiento de Alicante de la parcela donde se ubica el Pitiu Rochel).
- Parking Fondo Norte, cuya propiedad, parece ser de los Jesuitas, pero no está clara.
- Preferente Alta (grada del Mundial). Observese en la imagen cómo podría haber sido su forma de no haber existido la calle anexa.
- Calle Futbolista José Tormo y parcela del Pabellón Pitiu Rochel

Un estadio con más de 50 años de historia









Opción 1: Reformar el Rico Pérez
La solución más inmediata sería acometer una reforma integral del estadio. Pero esta opción presenta varios problemas:
- Coste muy elevado: rehabilitar una estructura con más de 50 años y visiblemente dañada podría requerir una inversión millonaria.
- Limitaciones urbanísticas: el estadio está catalogado como suelo dotacional, lo que dificulta atraer inversión privada sin cambios en el PGOU.
- Dudas sobre la propiedad: mientras el IVF no ceda la titularidad del estadio, será difícil que ninguna administración o empresa se comprometa a invertir.
- Limitaciones de uso para disputar partidos durante las obras.
Aun así, esta opción tiene un peso simbólico fuerte. Rehabilitar el Rico Pérez sería un gesto hacia la historia del club y de la ciudad. Además, su ubicación —en pleno casco urbano— lo mantiene accesible y conectado con la ciudad.
Opción 2: Construcción de un nuevo estadio en el mismo solar
Otra posibilidad sería derribar el Rico Pérez y levantar en su lugar un estadio moderno, eficiente y adaptado a los estándares actuales. Esta opción permitiría mantener la ubicación actual y crear un gran espacio deportivo que revitalice toda la zona. Podría incluir instalaciones auxiliares (como un aparcamiento subterráneo) y convertirse en un nuevo centro neurálgico del deporte en Alicante.
Sin embargo, sigue dependiendo de que la titularidad del terreno esté clara, de que se desbloquee la situación urbanística y de que exista voluntad política para llevarlo a cabo. Ademas, la propia parcela, por su naturaleza y morfología, limita las posibilidades del hipotético nuevo estadio, como ya ocurre con el actual, que no tiene dos gradas iguales y son totalmente asimétricas. «La grada del Mundial» diseñada por el mismo arquitecto del estadio, Francisco Muñoz Llorens, y más conocida por el de «Grada Tejero» por su forma de tricornio, tiene su peculiar forma debido a que no existía espacio físico para una de las esquinas, y la otra esquina tiene la misma forma para conseguir una simetría por una cuestión estética: «cuestiones de espacio obligaron a que una de las partes tuviera que estar acotada y la simetría hizo el resto».
Opción 3: Nuevo estadio en la periferia (Rabasa)
También se ha barajado la posibilidad de construir un nuevo estadio en una parcela de la periferia, como el paraje de Rabasa. Esta opción tendría ventajas logísticas:
- Mayor facilidad para construir desde cero sin restricciones urbanísticas.
- Posibilidad de proyectar una ciudad deportiva completa.
- Accesos y aparcamientos más cómodos.
No obstante, implicaría el abandono del Rico Pérez y con él, de todo su simbolismo. Además, podría generar rechazo entre los aficionados más tradicionales y dejar un solar vacío en el corazón de la ciudad.
¿Y mientras tanto, qué?
Lo que resulta más sangrante para los aficionados no es solo el deterioro, sino la pasividad de todas las partes implicadas. IVF, Generalitat, Ayuntamiento y club parecen mirar hacia otro lado, como si el problema no fuera con ellos.
Pero la realidad es que el Rico Pérez sigue acogiendo partidos, y lo hace en condiciones que rozan lo tercermundista. La Generalitat, como propietaria legal, tiene la responsabilidad legal y moral de garantizar la seguridad del recinto. No se puede utilizar a los aficionados como rehenes en una guerra institucional. Si el estadio no reúne las condiciones mínimas, debería cerrarse temporalmente o acometerse, al menos, una reforma urgente de mantenimiento.
Propuestas concretas para salir del bloqueo
- Mesa de diálogo multipartita: Generalitat, Ayuntamiento, Hércules y colectivos de aficionados deben sentarse con mediación neutral para acordar un plan a medio y largo plazo.
- Transferencia de propiedad clara: Si el IVF no va a invertir, debe estudiar la cesión del estadio al Ayuntamiento o a una entidad que sí esté dispuesta a gestionarlo y mantenerlo.
- Plan de uso compartido: Convertir el Rico Pérez en una instalación multiuso (eventos, conciertos, actividades deportivas) que genere ingresos para su mantenimiento.
- Proyecto de nuevo estadio con participación ciudadana: Si se opta por la reconstrucción o traslado, debe hacerse con transparencia, consulta pública y compromiso institucional real.
- Actuación de emergencia: Una intervención inmediata que garantice limpieza, salubridad y seguridad en las zonas más críticas del estadio.
Alicante merece un estadio digno, y ha llegado el momento de actuar
El Rico Pérez no puede seguir siendo rehén de un conflicto enquistado. Alicante merece un estadio digno de su historia, de su afición y de su futuro. Ya sea reformando el actual o construyendo uno nuevo, ha llegado el momento de tomar decisiones valientes, y de un liderazgo decidido que de momento nadie asume. Pero, sobre todo, ha llegado el momento de actuar.

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